En una granja en Georgia, EEUU; durante la madrugada unos coyotes entraron para cazar las ovejas que allí habitaban, pero no contaban con que las ovejas estaban al cuidado de Casper, un perro pastor quien les hizo frente en una feroz pelea en la que ni siquiera el granjero pudo intervenir para ahuyentar a las salvajes bestias.
En anteriores ocasiones el granjero se había percatado que los depredadores querían invadir su territorio y había podido evitarlo, esa madrugada no fue así, los coyotes estaban decididos a no irse sin su presa, pero Casper estuvo presto para evitarlo, él solo se enfrentó contra la manada de coyotes en una pelea que duró unos 30 minutos y que terminó cuando los coyotes decidieron irse al no poder contra Casper, sin embargo, el perro decidió perseguir a la manada de coyotes.
El granjero fue en rescate de su perro imaginando que podría encontrarlo sin vida, pero nada más lejos de la realidad, cuando más avanzaban en la búsqueda a la que también se habían sumado unos vecinos, fueron encontrando cuerpos sin vida de coyotes. Casper estuvo desaparecido dos días y cuando volvió tenía el cuerpo con heridas y en su cuenta 8 coyotes muertos. Tuvo que ser suturado y también le amputaron su cola; logró recuperarse y sigue cuidando la granja.








